El año 2016 ha comenzado con números negativos en casi todos los frentes económicos. Los mercados de valores han caído en picada, y no sólo desde enero. En cuanto a la evolución de los precios desde mediados del verano del 2015 se ha producido un descenso en las bolsas de valores de Estados Unidos como el Nasdaq y el S&P 500 han caído más de un 15%.
El 11 de febrero de el año 2016 fue otro día de fuertes caídas en las bolsas de valores de Estados Unidos. El Nasdaq no ha estado tan débil desde la crisis financiera. La Bolsa japonesa Nikkei ha caído en un 25%. La Alemana DAX cayó en un 27%. Todo esto de acuerdo con datos en el Wall Street Journal. La Británica FTSE perdió «valores» de 80 mil millones de libras en una semana hasta el 11 de feb. del 2016. Se habla de pánico entre los especuladores.
En Europa se tambalean muchos bancos en el borde del abismo. Incluso el gigante Deutsche Bank está en problemas de funcionamiento. El 2015 informó el banco una pérdida de 7 mil millones de euros. El precio de las acciónes ha caído en un 60% (!) Desde abril del 2015.
El Deutsche Bank no es la única institución financiera más importante de Alemania; es la más importante de Europa. Si el Deutsche Bank se cae se lleva al euro en su caída. En Italia se tambalean los bancos de un desastre a otro. Dos de los bancos en crise son el Banco Popolare y la Banca Popolare di Milano. Probablemente se fusionaran en un intento de unir dos bancos inestables para que se apoyen entre sí.
El banco resultante de la fusión será el tercero más grande después del UniCredit e Intesa Sanpaolo, dos bancos que también están en una situación desesperada. Y para nuestros lectores fieles, ¿quién creen que es el mayor accionista en los dos bancos? Bueno, no es otro que nuestro viejo conocido BlackRock.
Los bancos centrales han tratado de poner en marcha la economía mediante la reducción de las tasas de interés a cero, o incluso con tasas de interés negativas. El que ha ido más abajo es el Riksbank sueco que bajó a una tasa del -0,5%.
Esto está relacionado con la guerra de los bancos contra el dinero en efectivo. Osea evitar que la gente saque sus ahorros y los ponga bajo el colchón, en lugar de dejar que se encojan en el banco. Los bancos quieren prohíbir el dinero en efectivo, para tener el control total sobre el dinero de los clientes y así tenerlos en su dominio.
Si todo ésto les parece una economía mundial saludable, es tener expectativas extremadamente bajas, amigos/as!
Pål Steigan/noruego.today