Elecciones en Irán. Qué reformistas han ganado?

Sin embargo, hay razones para ser muy cuidadosos con este tipo de análisis de la política en Irán. En primer lugar, no hay distinción entre reformistas y conservadores tan marcada que tenga importancia. Y en segundo lugar que la política en Irán es mucho más compleja que eso.

Hay que tener en cuenta que todos los candidatos a las elecciones en Irán han sido aprobados por el ‘Consejo de Guardianes’. Y también hay que ser conscientes de los conflictos políticos mucho más que allá de reforma o nó. El desempleo, los problemas ambientales, la economía y la corrupción son temas importantes para los electores iraníes y tienen mayor peso para el resultado de las elecciones.

Una nueva situación, pero con grandes problemas.

Irán tiene una tasa oficial de desempleo de alrededor del 10% y una tasa de desempleo juvenil del 25%. Las exportaciones están estancadas debido a las sanciones y el PIB ha ido disminuyendo desde la crisis financiera. Éstos sí son problemas grandes en la sociedad iraní.

El acuerdo nuclear y la derogación de las sanciones han hecho de pronto posible la creación de algunas relaciones de normalidad con el mundo, y ésto lo han anhelado los iraníes por mucho tiempo.

Ahora Irán puede ser miembro con pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghai OCS. Irán le compra armas a Rusia y desarrolla la cooperación con China. Estamos hablando de un país con una población casi a la par con Alemania (aproximadamente 80 millones). Y estamos hablando de un país con un alto nivel de educación y de investigación. Medido por el número de artículos científicos ocupaban el nr. 48 lugar en el mundo en el año 2000. Ahora, el país avanzó al 16. lugar

Capital de Mullahs y la korrupción.

Irán tiene una forma muy especial de capitalismo. En 2004 Pål Steigan publicó el libro “Irán, capital de mullhas y geopolítica” en el que he querido llamar a esta forma particular de capitalismo como “mullahcapitalismo”.

Algunas estimaciones controlan las fundaciones revolucionarias (‘los Bonyads‘) y sus filiales en torno al 70% de la economía de Irán fuera de la agricultura y las empresas industriales del Estado. Dado que casi no declaran contabilidad y puesto que muchas transacciones se llevan a cabo en oculto, es por supuesto difícil decir exactamente. Pero ésto debe ser una magnitud aproximada, que a su vez indica que el clero y sus aliados son una clase dirigente financiera y no puramente ideológica. Irónicamente los ‘bonyades’ son heredados de la época del Shah cuando ya existía este tipo de fundaciones.

Estas fundaciones fueron criticadas por ser de facto monopolios financieros y de control bajo un manto de caridad.  Por lo tanto, fueron confiscadas y nacionalizadas durante la revolución islámica, y ahora están una vez más sujetas a exactamente las mismas críticas que bajo el Shah. Camuflado como de beneficiencia para los pobres, pero en realidad para el beneficio de los más ricos. Los más de 100 bonyads están exentos de impuestos y del control público. Además se les dá un montón de subvenciones y donaciones religiosas.  Y son responsables sólo ante el “jefe”. Ni siquiera el gobierno puede tomar medidas contra ellos. Ésto contribuye de gran manera que la economía de Irán siga siendo tan torcida como de costumbre.

Esto también significa que la corrupción está enraizada en el sistema y están entre los peores del mundo. El presidente Hassan Rouhani ha intentado combatir la corrupción, y en la medida que ha logrado algo es popular entre la gente. Pero al mismo tiempo es Rouhani parte de este sistema que él ha protegido firmemente para rechazar la transparencia y la crítica a tales instituciones.

Reformistas y los oligarcas

Se ha imformado que los reformistas tomaron todos los escaños en las elecciones locales en Teherán. ¿Pero quiénes son estos reformistas? El presidente Rouhani es uno de ellos, pero la lista está encabezada por el ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani. Rafsanjani es un político de alto rango y uno de los “mullahcapitalistas” que se han enriquecido porque controla la gran producción de pistachos en el país. Por otra parte, es un importante accionista de más de un centenar de empresas que desempeñan un papel importante en la economía del país.

El comercio exterior está compartido entre los capitalistas religiosos. Por ejemplo, el comercio con muchas partes de Asia, como China y Japón están reservados para el clan Rafsanjani-Bahremani, que también se encarga de la mayor parte de la inversión extranjera en el sector petrolero de Irán.
La apertura con China y la nueva ‘ruta de la seda’ traerá grandes oportunidades de ingresos para este clan. El líder supremo de Irán es el ayatolá Sayed Ali Sayed Jamenei. Es su ‘ministerio’ que maneja el comercio de armas, lo que dá enormes beneficios a los del clero que él favorece.

Está bien que se diga algo en la prensa otra vez sobre Irán. Pero casi nada de lo publicado se basa en un análisis a fondo o de investigación seria en el país. Malo, malo! Pues Irán es un país grande e interesante y merece visitarse varias veces!

Pål Steigan/noruego.today

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