Operación «Timber Sycamore» de la CIA al descubierto.

Cuando el ganador del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama en 2013 aprobó que la CIA empezara a armar a los rebeldes en Siria ya la CIA tenía un socio que estaba dispuesto a pagar por esta misión. 

Era el mismo socio en que CIA había confiado durante décadas a la hora de recaudar dinero para las misiones secretas en conflictos lejanos, a saber, el Reino de Arabia Saudita.

Fue el New York Times que escribió ésto el 23 de enero de 2016. Y el periódico nos dice::

-Desde entonces, la CIA y su homólogo saudí han convenido una trama inusual para la misión de entrenar rebeldes, que se le bautizó como «Timber Sycamore», trad. esp.: ‘tabla de higuera’. Bajo tal acuerdo, dijeron funcionarios de la administración, que Arabia Saudi contribuiría con armas y grandes sumas de dinero, y la CIA con la formación de los rebeldes en uso de los rifles de asalto AK-47 y misiles antitanques.

El congresista americano Tulsi Gabbard reveló en la CNN que la CIA y los EE.UU. apoya a los yihadistas en Siria con armas. Señaló que ésto nunca habría sido aprobado por el Congreso. Los EE.UU. han suministrado grandes cantidades de armas antitanques TOW al ‘Army of Conquest’, trad.esp ‘Ejército de la Conquista’, y éste tipo de armas han desempeñado un papel importante en la guerra yihadista contra el ejército sirio.  Por lo general estas armas pasan también al Daesh (Ei)

El ex agente de la CIA Philip Geraldi dió en noviembre de 2015 una entrevista con Maxime Chaix donde confirmó que Estados Unidos ha proporcionado este tipo de apoyo.

-Hay dos guerras separadas contra Siria. Uno de ellas dirigida por la OTAN y el Comando de Operaciones Especiales Mixto, osea liderada por el Pentágono, y comprende los estados del Golfo Pérsico, incluyendo a Arabia Saudita. Gran parte de esta guerra se libra abiertamente, es ineficaz y no hay consenso sobre los objetivos.

La segunda guerra está controlada por la CIA y contra el régimen de Bashar al-Assad, e incluye campos de entrenamiento en Kuwait y Jordania. Este programa de la CIA es una seria amenaza para el gobierno sirio. Pero el hecho de que Rusia ha entrado en la arena permite que Assad pueda sobrevivir a esta amenaza.

Giraldi también afirmó que ni Turquía ni Arabia Saudí son aliados de confianza para los Estados Unidos en esta guerra.

Y si volvemos al New York Times podemos leer:

Desde el momento en que se inició la operación de la CIA, el dinero saudí estuvo ahí.
«Ellos saben que tienen que tenernos, y nosotros sabemos que tenemos que tenerlos»,  dijo Mike Rogers, el congresista republicano de Michigan que era el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara cuando la operación CIA comenzó. Rogers se negó a discutir los detalles de este asunto que está bajo secreto.

Funcionarios estadounidenses no han revelado la cantidad de la contribución de Arabia Saudita, quien da el mayor apoyo al programa militar contra los rebeldes del presidente Bashar Assad. Pero cálculos estimativos indican varios billones de dólares.

Ésto explica el porqué y hasta qué punto llega Estados Unidos a hacer vista gorda a las violaciones de derechos humanos de los ‘cortacabezas’ en Riad. La parte de la política exterior más sucia de los EE.UU. está simplemente encomendada al reino de Arabia Saudí.
Y de paso Obama recibe honores y costosos obsequios del rey saudita.

Ver tambien nuestra entrada acerca de los regalitos a Obama aquí.

En Noruega el árbol llamado Platanlønn, eng.Sycamore (pariente de la higuera) está en lista negra. Ya es hora que el gobierno noruego se saque la venda de los ojos y vea cómo nuestros amigos americanos nos mienten y ligan para cooperarles. 

Pål Steigan/noruego.today

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